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jueves, 27 de junio de 2013

Receta de madeleines de chocolate, café y naranja

Receta de madeleines de chocolate, café y naranja
Me encanta tener siempre en casa algo tipo bizcocho, ya sean magdalenas, cakes o madeleines como estas. Es algo que va bien para desayunos dulces y sobre todo por si alguien se presenta de imprevisto, de este modo siempre hay algo para servir con el té o café ante esa visita.
En este caso la mezcla de sabores que he hecho ha sido un éxito, una de las mejores recetas de madeleines de las que tengo en el blog sin duda, así que os incito a probarlas porque no os arrepentiréis, y bien sabéis que cuando recomiendo algo no miento.
Como tenía varios productos a la vez que quería probar pensé en unirlos y con la receta base que ya tenía, y que es la misma que la de las otras que podéis encontrar en Uno de Dos, las hice, sin mås historias ni rarezas.
Aprovecho también para recordaros que el såbado próximo día 11 se celebra el Día Mundial del Comercio Justo. En esta receta de madeleines el café utilizado es de Intermon Oxfam. Quería probar de primera mano este producto de comercio justo, que aunque no consumo personalmente, aproveché para introducirlo de esta forma para concienciaros acerca del consumo de estos productos.
No voy a decir otra cosa, y aunque sí he comprado en ocasiones productos en tiendas de comercio justo, no lo hago habitualmente, y no sé muy bien por qué, supongo que por la comodidad de tener todo a mano y no cambiar de local para una u otra cosa. Así que espero que tal como yo me conciencio de que la compra de estos productos significa echar una mano a quién lo necesita y hacer del mundo un sitio un poco mejor y justo, vosotros también tengåis esa deferencia en la medida de los posible.
Si os interesa participar en mesas redondas o charlas informativas, como decĂ­a, el sĂĄbado dĂ­a 11, en diferentes cuidades se harĂĄn eventos relacionados con el lema de esta campaña que es “Para endulzarte la vida no hay que amargar a nadie”. Por favor, no lo dejĂ©is pasar e informaros. Muchas gracias.
Receta de madeleines de chocolate, cafĂ© y naranja deliciosas y sĂșper fĂĄciles. A ver quiĂ©n es el primero que las hace!
1.- Derretimos la mantequilla a fuego fuerte hasta que adquiera un ligero tono tostado y el aroma sea como de frutos secos- cuidado con quemarla eh, ligero tono tostado he dicho jeje-. Retiramos con una cucharita cualquier resto de proteĂ­na sĂłlida que pueda tener y reservamos mientras hacemos la masa.
2.- Batimos los huevos con el azĂșcar y la ralladura de naranja hasta que estĂ©n espumosos y montados. Agregamos el cafĂ© y el chocolate derretido tibio. Unimos todo con ayuda de una lengua pastelera.
3.- Tamizamos sobre la masa la mezcla de harina, levadura quĂ­mica y sal. Unimos hasta que se integre y por Ășltimo echamos la mantequilla que debe estar todavĂ­a ligeramente tibia.
Receta de madeleines de chocolate, café y naranja
Receta de madeleines de chocolate, café y naranja paso a paso
4.- Removemos la masa suavemente hasta que esté homogénea, no batimos. Refrigeramos al menos durante una hora.
5.- Calentamos el horno a 230Âș con calor arriba y abajo.
6.- Rellenamos las cavidades de madeleines y horneamos durante cuatro minutos. Bajamos la temperatura a 200Âș y hornemos durante otros cuatro minutos.
7.- Retiramos el molde del horno y colocamos las madeleines sobre una rejilla para que enfrĂ­en.
El juego de platos, vasos y servilletas de papel modelo Sommerset los puedes encontrar en Cosas con Encanto
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Receta de rosca de yema de A Guarda. CĂłmo hacer una rosca de yema casera

Receta de rosca de yema de A Guarda. CĂłmo hacer una rosca de yema casera
Cada vez que voy a Monforte y sé que mis tíos vienen, ya que tienen allí una casa, les pido que me acerquen una de estas maravillosas roscas de yema tradicionales. Una receta de la zona de A Guarda (Pontevedra) que te quita en sentido y te engacha desde el primer momento que la pruebas.
La mĂĄs conocida es la que elaboran en la pastelerĂ­a Rogelio, y gracias a ella y que hicieron este reportaje hace un tiempo, pude obtener la receta un poco a lo loco, vamos a mĂ­ manera totalmente ya que no dicen cantidades, asĂ­ que bueno, exacta exacta no es, pero estĂĄ igualmente deliciosa.
Una cosa que quiero comentar, es que tengĂĄis cuidado a la hora de formar la rosca, si la dejĂĄis muy apretada os pasarĂĄ lo mismo que a mĂ­, que se puede abrir y desgarrar un poco, asĂ­ que este punto es importante, no es como en un pan que queremos que “grelle” y tensamos la masa de tal forma que “rompe” por donde puede, esta vez es al revĂ©s. No apretar, no apretar, no apretar, asĂ­ hasta que se nos quede jaja
Sólo os puedo decir que la hagåis, que merece mucho la pena porque estå deliciosa, y aunque da un poquito de trabajo, merece la pena la recompensa de comérsela tranquilamente después. Gracias a todos los que ya me habéis enviado fotos de esta receta (estå publicada en el recetario de primavera), en cuanto me sea posible actualizaré el apartado de vuestras recetas.
Puedes encontrar todo el menaje que he utilizado para las fotos de esta receta, tazas y cucharitas, en Quadrifoglio
1.- Mezclamos todos los ingredientes y dejamos reposar tapado durante una hora.
1.- Calentar el azĂșcar y el agua en un cazo hasta que hierva. Dejamos hervir durante unos minutos hasta que veĂĄis que espesa un poco. Si tenĂ©is termĂłmetro hasta los 120Âș. Añadimos el almĂ­bar en forma de hilo sobre las yemas rotas, sin dejar de remover hasta que tenga textura homogĂ©nea. Ponemos de nuevo el cazo al fuego y cocemos sin parar de remover con una varilla hasta que espese.
2.- Retiramos del fuego, cubrimos con film y reservamos refrigerada hasta el momento de su uso.
1.- Echamos la harina en un cuenco y desmenuzamos la levadura encima. Agregamos poco a poco los ingredientes dejando para el final la mantequilla que añadiremos una vez la masa esté cohesionada. Pasamos todo a la mesa de trabajo y amasamos hasta obtener una masa lisa. Formamos una bola y dejamos que fermente durante una hora (fig.1).
Receta de rosca de yema de A Guarda. CĂłmo hacer una rosca de yema
2.- Sacamos el gas suavemente de la masa y la dividimos en dos partes iguales. Estiramos cada parte, tal como se ve en el paso a paso (fig.3), rellenamos con una tira de yema (fig.4) y cerramos completamente (fig.5). Hacemos lo mismo con el otro trozo de masa y trenzamos ambos cabos con cuidado para que no se abra la masa (fig.7).
Receta de rosca de yema de A Guarda. CĂłmo hacer una rosca de yema
3.- Unimos los extremos formando una rosca trenzada y la colocamos sobre una bandeja de horno forrada con papel (fig.8). Pincelamos con huevo batido y dejamos fermentar hasta que casi duplique su volumen inicial.
Receta de rosca de yema de A Guarda. CĂłmo hacer una rosca de yema
4.- Calentamos el horno a 180Âș con calor arriba-abajo sin aire. Pincelamos de nuevo la rosca con huevo, adornamos con el resto de la yema y horneamos durante 20 minutos. Sacamos la rosca del horno, pincelamos con el glaseado rĂĄpidamente y adornamos con montoncitos de azĂșcar. Metemos en el horno durante cinco minutos mĂĄs. Sacamos del horno y dejamos reposar sobre una rejilla antes de consumir.

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miércoles, 26 de junio de 2013

La receta de atĂșn con tomate de mi abuela

Igual que vale con atĂșn, se puede hacer con bonito. De hecho, seguro que queda mucho mejor, mĂĄs fino y mĂĄs tradicional con bonito del norte. Dicho esto, debo decir que esta es una de las recetas que aprendĂ­ de verle hacerla a mi abuela. Ponerme en la cocina a jugar en aquella mesa larguĂ­sima, o eso me parecĂ­a a mi que era muy pequeño y por lo tanto podrĂ­a distorsionar el tamaño real de las cosas, y ver a mi abuela cocinar determinados platos fue suficiente para aprender cĂłmo los hacĂ­a.

El recetario de mi abuela era bastante limitado en lo que se refiere al abanico de recetas que tenĂ­a. Pero la verdad que eran (y son) muy variadas en cuanto a la materia prima a utilizar, es decir tenĂ­a una cocina muy versĂĄtil y como todas las abuelas muy del dĂ­a a adĂ­a. Aunque realmente lo que mĂĄs hecho de menos de mi cocina actual, tal vez sea ese punto de sobriedad que tiene la cocina casera del dĂ­a a dĂ­a que os comento que tenĂ­a mi abuela. Creo que debo aprender de nuevo lo que significa comer unos simples filetes de pollo a la plancha con una guarniciĂłn de judĂ­as verdes con patatas cocidas.

Nos empeñamos, hoy en dĂ­a, por no cocinar, no tenemos tiempo. Pero cuando cocinamos todo tiene que ser la mar de complicado. Que si especias, que si salsas, que si la tĂ©cnica de cocina… y eso nos lleva tambiĂ©n a que la poca cocina casera que se pueda hacer en casa estarĂĄ llena de hidratos, grasas, mil sabores, mil aromas. AsĂ­ que espero ir poniendo por aquĂ­ las recetas que hacĂ­a mi abuela y que a mi me encantaban. De hecho, ya puse hace unos dĂ­as las torrijas de leche de mi abuela.

No tiene ningĂșn misterio la verdad, de hecho seguro que todos mĂĄs o menos lo harĂ©is de la misma forma que como lo hago yo y que a su vez hacĂ­a mi abuela. Aunque yo creo que algo diferente lo hago, en especial el tema de partir los trozos del atĂșn mĂĄs pequeños. O lo mismo es que como yo era pequeño (volvemos al mismo caso que anteriormente) me parecĂ­an aquellos trozos como demasiado grandes.

El caso es que el tema de los trozos era algo curioso. Yo me empeño en hacer, mås o menos, los trozos del mismo tamaño, pero en la cocina de mi abuela la irregularidad del tamaño de las piezas era una constante. Es decir, que en sí mismo, ese tamaño diferente era lo normal. Algo paradójico.

750 g de atĂșn (una rodaja)
2 pimientos verdes
1 cebolla
2 dientes de ajo
400 g de tomate natural triturado (en temporada de tomates, unos buenos tomates de la Huerta de Carabaña (Madrid) <- debéis probarlos)
Harina
Aceite de Oliva Virgen Extra
Sal

Empezaremos cortando en trozos, del mismo tamaño y a poder ser pequeños, el atĂșn. Le quitamos la piel y cortamos teniendo en cuenta que la espina estĂĄ en el centro. DespuĂ©s los sazonamos

Después lo sazonamos con sal y lo enharinamos para freírlo brevemente, hasta que resulte de un color dorado muy suave en una sartén con aceite. Lo iremos retirando y lo pondremos sobre papel de cocina absorbente.

El fondo de la receta es el pimiento y la cebolla, que formarån parte de la salsa de tomate. Así que lo cortaremos en juliana del mismo grosor, ni muy fina ni muy gruesa. Los ajos los picamos bien y todo junto lo pochamos en una cazuela baja. Podemos añadir un poco de sal para ayudar a que la cebolla sude y se ablande antes.

DespuĂ©s añadiremos el atĂșn y el tomate. Removemos bien y dejamos cocer a fuego suave unos 25 minutos. Como le hemos añadido sal antes, probaremos al final si hace falta rectificar la sal o incluso si el tomate es de temporada podremos probar la acidez y siempre que sea el caso añadir una cucharadita de azĂșcar.

Por Ășltimo podemos servir el atĂșn con tomate tal cual. Mi abuela lo servĂ­a asĂ­ simplemente. O bien podemos hacer unas patatas fritas para acompañarlo o una ensalada al centro.


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